Rami linea » EL Kaluki

EL Kaluki

El kaluki es una variante del Rami. Se le denomina también a veces Kalooki. Esta se practica con dos barajas de 52 cartas más 2 comodines. Estos últimos sirven para reemplazar la carta que elija el jugador, tomando su valor. Si un jugador posee un comodín en su mano al final de la partida se le marcan 25 puntos de penalización. En este artículo le vamos a presentar este juego y consejos concernientes a la estrategia a adoptar.

El desarrollo de una partida

Al principio de una partida, cada jugador recibe 13 cartas. El resto de las cartas es colocado boca abajo. La primera carta del mazo es volteada y colocada al lado para formar el desecho. A su turno, un jugador comienza por sacar una carta del mazo o el desecho. Después puede colocar sus combinaciones o completar las que ya están en la mesa. Al final, debe deshacerse de una carta que coloca en el desecho.

El Building

La primera vez, para poder superar las cartas en la mesa, el jugador debe tener combinaciones cuya suma de valores sea igual o superior a 51. En seguida en su turno de juego puede colocar a su gusto nuevas combinaciones o completar las suyas o las de sus adversarios.

La recuperación de un comodín

Es posible recuperar un comodín colocado en la mesa en una combinación. Para esto, en un run (una escalera), basta sustituirlo por la carta que reemplaza. Por el contrario, en un juego de tres cartas (un trío) eso es imposible. Hace alta que el set sea un póker para saber la carta que reemplaza un comodín y así poder substituirla.

La salida Kaluki.

Cuando un jugador, en una sola jugada, coloca la totalidad de su mano por medio de combinaciones en la mesa menos una carta para el desecho, se dice que ha hecho una salida Kaluki o un Hunt en inglés. Sus adversarios no tienen derecho de completar las combinaciones que acaba de hacer con sus cartas. Estas marcan, además, 25 puntos de penalización suplementaria.

El cálculo de los scores o puntajes

Al final de cada partida, hay que contar los puntos, cuando un jugador ya no posee cartas en las manos. Si lo ha hecho en varias jugadas, estos adversarios marcan la suma de los valores de las cartas de sus manos. Si lo ha hecho en una sola jugada, estos adversarios marcan este mismo total más 25 puntos de penalización.

Las caras (Rey, Reina, Jota) valen 10, los Ases 11, los Comodines 25 y las otras cartas el valor inscrito en ellas.

La repartición de las ganancias

Si usted juega por dinero en el Kaluki, el vencedor gana el 75% de las apuestas. El resto va a los adversarios, según su puntaje. Si un participante posee más de 100 puntos, no gana nada.

La estrategia en el Kaluki

Para impedir a sus adversarios descubrir la composición de su juego, intente sacar cartas de preferencia del mazo principal en vez que del desecho. Esto le permitirá probablemente, además, obtener una carta que interese a su adversario mientras que las que tira no le sirven de nada.

Además, esté muy atento a las cartas que sus adversarios desechan. Ellas le serán muy útiles para intentar descubrir su juego. Lo mismo que las que ellos sacan. Así usted sabrá probablemente si una carta de su mano le interesa a alguno de los otros participantes. En este caso, no la tire.

Ya que usted debe tener un conjunto de combinaciones que sumen 51 puntos para colocar su juego, es preferible privilegiar en un principio las cartas de alto valor. Desde que usted ha logrado obtener ese total, prefiera más bien cartas débiles para no marcar demasiados puntos si no gana la partida.

Es más interesante tratar de formar sets (trío o póker) que runs (escaleras). Efectivamente, si usted logra poseer todas las representantes de un rango, los otros participantes no podrán utilizarlas para constituir sus combinaciones.

Si usted dispone de un muy buen juego, puede ser interesante no colocar su juego desde que tiene combinaciones que sumen 51 puntos. De hecho, usted puede intentar esperar el Kaluki y así hacer marcar muchos puntos a sus adversarios. Por el contrario, desde que un adversario comienza a colocar su juego, colóquelo usted también para no arriesgar ingenuamente ser derrotado con todo su juego en mano.